Choosing a Service Format That Actually Fits
Cuando un restaurante busca un proveedor de envases y embalajes, la primera tentación es pedir el catálogo más grande. Pero el formato de servicio que elijas define cómo recibís los productos, cuánto espacio ocupan en tu depósito y si realmente pagás por lo que necesitás.
Acá van tres preguntas concretas para evaluar antes de decidir:
1. ¿Cuánto volumen movés por semana?
Si tu local entrega 30 pedidos diarios, no tiene sentido comprar pallets de 500 cajas plegables. Un formato de reposición semanal con stock intermedio te evita acumular cartón que después no usás. En Braai Co trabajamos con pedidos desde 50 unidades por referencia, sin exigir un mínimo de compra que te obligue a almacenar de más.
2. ¿Qué tipo de envase predomina en tu cocina?
No es lo mismo necesitar moldes de aluminio para pastelería que servilletas para el salón. Un servicio que mezcla categorías sin criterio te obliga a recibir productos que no rotan. Nosotros separamos las entregas por línea: cartón corrugado, aluminio desechable y papel tissue. Así cada pedido llega armado según el ritmo de cada área.
3. ¿Preferís entrega programada o pedido a pedido?
La entrega programada funciona bien cuando tenés consumo estable: sabés que cada martes llegan 200 servilletas y 50 moldes. El pedido a pedido, en cambio, te da flexibilidad para semanas con eventos o promociones. Ofrecemos ambas modalidades sin recargo por cambio de formato, siempre que avises con 48 horas de anticipación.
Elegir un formato de servicio no es una decisión técnica, es una decisión de logística diaria. Si el esquema no se adapta a tu cocina, el problema no es el producto, es el formato.